EXPERIENCIA VAPORIZADOR TITAN II DE HEBE

por que usar vaporizador herbal

¿Por qué usar vaporizador?

Si se está haciendo está pregunta, es porque tanto usted como yo consumimos marihuana. Ese es el hecho ya establecido desde el principio y del cual partiremos. No es una pregunta para una persona que nunca ha fumado.

Ahora bien, puesto que alguna vez ha fumado, ya ha logrado recoger algunas experiencias al respecto. A propósito de estas experiencias, yo puedo afirmar lo siguiente. Suelo fumar con frecuencia y desde hace ya algún tiempo. A pesar de esto, no puedo aseverar que he probado la marihuana en un sinfín de dispositivos, ni podría hacer un listado extenso de los mismos ni de sus cualidades. Básicamente, he fumado marihuana, tanto en papel como en pipa. Puedo señalar que la ventaja de estos dispositivos frente al uso del vaporizador consiste en la rapidez con la que se produce el efecto de la hierba en el cuerpo. Es casi que inmediato. No obstante, después de que probé el vaporizador, esa ventaja se me antoja casi que insignificante. Me encontré con varias ventajas, a favor del vaporizador, que hicieron de mi experiencia de fumador, algo mucho más saludable, placentero, cómodo y más relajante.

Dejando por fuera la polémica de si consumir marihuana es algo saludable o no, y teniendo en cuenta que soy fumador activo, y que estas palabras van dirigidas para aquellos que están en la misma condición; puedo asegurar, con firme convicción, que el vaporizador se convierte en una buena opción saludable para quienes fuman. Es evidente el efecto que producen otros dispositivos, distintos al vaporizador, en el cuerpo, en el momento mismo de fumar. Me refiero específicamente a la sensación de fuerte ardor (quemazón para ser más precisos) en la nariz, la garganta, los pulmones y los ojos. Y esto se hace especialmente notorio en personas que tienen problemas respiratorios, como rinitis o asma. El vaporizador reduce considerablemente estas molestias, a tal punto de que únicamente se llega a sentir la típica sensación de resequedad en las mucosas, sin provocar alguna quemadura en dichos tejidos. Suelo trotar con frecuencia y siento con nitidez la diferencia al fumar en pipa y al fumar con vaporizador. Este último es mucho más suave y no me tapona los pulmones, por decirlo de esta forma. Además de lo anterior, y hablando todavía en el sentido de lo saludable, el vaporizador es más benigno frente a los fumadores pasivos. Casi no deja residuos de humo. Bien se puede fumar con vaporizador frente a alguien que no lo hace sin afectarlo ni incomodarlo.

En cuanto a lo placentero, puedo señalar que, aunque el tiempo en que hace efecto fumar en un vaporizador es más lento frente a fumar con papel o pipa, tampoco es que tarde mucho y además, y especialmente por esto último prefiero el vaporizador, el efecto que uno obtiene al usar éste último es mucho más intenso. Son más intensas las sensaciones y duran más tiempo. Precisamente porque con el proceso de vaporización, no se altera tan drásticamente la composición química de la planta en comparación con lo que sucede cuando se carbura con fuego. Es decir, el vaporizador conserva muchas más sustancias de la marihuana y por lo tanto el nivel de pureza que fumamos es mayor y así su efecto.

En cuanto a la comodidad puedo señalar que el artefacto, como tal, se presenta de manera muy versátil. Vienen en tamaños pequeños. Tienen formas discretas. Que yo sepa, la mayoría funcionan con pilas recargables, así que se puede llevar a cualquier lugar y se puede recargar fácilmente. La mayoría de vaporizadores tienen graduadores de temperatura, lo cual determina (aunque no soy experto en esto) la cantidad de sustancias que puede liberar la hierba (puede que algunas personas no necesiten todas esas sustancias pero sí pueden sacarle provecho a algunas) y la cantidad de vapor que entra al cuerpo.

Finalmente, en cuanto al aspecto de lo relajante, aunque esto también está relacionado con el de la comodidad, también encontré la siguiente ventaja: el vaporizador no produce mucho humo y por esto mismo, no produce mucho olor. Todos los que hemos fumado sabemos con certeza el escandaloso olor que despide la hierba cuando es carburada con fuego. Esto hace que el acto de fumar sea algo incómodo de hacer dependiendo del lugar donde uno esté y con quien uno esté. Frente a esta incomodidad el vaporizador resulta muy discreto, y con esto hace que el acto mismo de fumar sea más relajante. Puede hacerse en lugares públicos o privados sin llamar mucho la atención. Y esto permite que la experiencia se desarrolle con mayor tranquilidad y gozo más pleno.

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